viernes, 19 de junio de 2015

La fonación en música

El reconocimiento del instrumento es la base fundamental de su utilización en la música.  El recorrido del aire a traves de los espacios de la nariz y de la garganta, así como a traves  del espacio de la caja torácica y de los pulmones es una señal que hace a nuestro control conciente del mecanismo de fonación. Mediante técnicas de reconocimiento tales como la respiración rítmica,  estiramientos y masajes en el torso, cuello y cara accedemos a un conocimiento que se construye de manera lenta y minusiosa, que dialoga con los estados cotidianos y nos enseña a encontrarnos con nuestros movimientos corporales. El canto funciona en el cuerpo como un movimiento de las presiones internas y nuestra capacidad de llevar ese movimiento según nuestra conciencia es la clave para llegar a dominar el instrumento en sus posibilidades más básicas.
La "vocalización" es un recorrido metódico a traves de los resonadores que dan  sus características tímbricas a la voz. Cada resonador aporta una cualidad distinta al timbre que se puede acentuar direccionando el sonido hacia tal resonador. Los resonadores también pueden funcionar combinados. Los más importantes son la nariz (o más bien, los huesos huecos que se encuentran dentro de ella y que dan un timbre muy rico en armónicos y amplifican considerablemente el sonido- de así buscarlo), la cabeza (que da como resultado una voz más bien tersa y espacial, eterea, digamos, de algún modo, redonda y suave) , el pecho o caja torácica (que aporta fuerza y volumen), la boca y los labios (esto incluye los espacios que hay detras de las muelas, así como la parte trasera del paladar y el espacio donde se hallan las amígdalas.

Hay ejercicios de vocalización que acentúan el trabajo más en un resonador que en otro. Los ejercicios que utilizan la letra "mm" por ejemplo, apuntan a la nariz y la cabeza, y son muy útiles para reconocer los espacios y colores de los resonadores superiores. La letra "u" aporta información sobre la voz de cabeza". La letra "i" ayuda a entender los recorridos que hace el sonido y como este se acomoda en distintos ángulos dentro del tracto vocal. La "rr" sube la voz a los resonadores superiores, puesto que el sonido rebota en la lengua y asciende a los fonadores en forma directa, haciendo resonar los dientes y la mandíbula.